COMENTARIOS DEL PRESIDENTE OBAMA EN LA CONFERENCIA DE PRENSA DESPUÉS DE LA CUMBRE DE LAS AMÉRICAS

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Buenas tardes a todos. Quiero comenzar agradeciéndoles nuevamente al Presidente Varela, a la gente de la Ciudad de Panamá y a todos los panameños por ser excelentes anfitriones de esta Cumbre de las Américas. Dada su ubicación estratégica, un lugar donde las culturas y el comercio de nuestro hemisferio se han intersecado por mucho tiempo, a menudo a Panamá se la denominó el “cruce de los caminos del mundo”. Y con el liderazgo de Panamá, nuestras naciones se han reunido para concentrarse en el mundo, en el futuro y en lo que podemos construir para los mil millones de personas que viven en el continente americano.

Esta ha sido mi tercera Cumbre de las Américas y mi octava visita a Latinoamérica. Y mis viajes reflejan, como dije antes, una nueva etapa del compromiso de Estados Unidos en la región.  En los últimos días hemos avanzado nuestro compromiso en todos los ámbitos.

En línea con la Carta Democrática Interamericana, continuamos defendiendo firmemente la democracia y los derechos humanos. Esta fue la primera Cumbre de las Américas en incluir una función formal para la sociedad civil. Como mencioné en el foro de ayer, Estados Unidos continuará profundizando su apoyo a los grupos de la sociedad civil en todo el continente americano y el mundo. Estoy contento de que hubo un acuerdo generalizado entre las naciones aquí, respecto a que los grupos de la sociedad civil tienen un papel permanente en las futuras cumbres. Y los Estados Unidos apoyará este trabajo a través del nuevo centro de innovación que estamos creando para capacitar a los grupos de la sociedad civil a lo largo y ancho de Latinoamérica.

Cómo promover mejores oportunidades para el pueblo cubano fue también un foco importante de mi reunión con el Presidente Castro, el primer encuentro entre los líderes de las dos naciones en más de medio siglo. Le dije al Presidente Castro en privado lo mismo que ya he dicho en público, nuestros gobiernos seguirán teniendo diferencias y Estados Unidos continuará defendiendo firmemente los valores universales y los derechos humanos. Al mismo tiempo, acordamos que podemos continuar trabajando para promover nuestros intereses mutuos. Continuaremos trabajando para restablecer las relaciones diplomáticas, para la reapertura de la embajadas en La Habana y en Washington, y para fomentar un mayor contacto, comercio e intercambio entre nuestros ciudadanos.

Soy optimista en cuanto a que seguiremos avanzando y en cuanto a que este puede ser, en efecto, un punto de inflexión para una mayor cooperación, no solo entre Estados Unidos y Cuba, sino también entre los países de toda la región.

En segundo lugar, continuamos nuestro trabajo para crear más prosperidad y oportunidades para nuestra gente. En nuestra reunión de ayer, los lideres de Centroamérica reafirmaron su compromiso de mantener un buen gobierno y hacer las reformas económicas y de seguridad necesarias, y yo reiteré mi compromiso de trabajar con el Congreso para asegurar mi propuesta de $1 mil millones para apoyar el compromiso de EE. UU. en todo Centroamérica. El acuerdo de ayer entre Boeing y Copa Airlines conllevará trabajos en Estados Unidos y en Panamá, y a través de la región; y creo que es representativo de las oportunidades comerciales que permiten tanto el hemisferio norte como el hemisferio sur, ambos América del Norte y América del Sur, así como Centroamérica para prosperar si profundizamos esos lazos comerciales.

Me sentí motivado por el apoyo de muchos de los líderes aquí presentes al Acuerdo sobre Facilitación del Comercio de la OMC, que incrementaría el comercio regional y para la Asociación Transpacífico con altos estándares para el comercio y con sólidas protecciones para los trabajadores y el medio ambiente.

Gracias al liderazgo de Panamá, esta cumbre incluyó un especial énfasis en cómo los países pueden extender el acceso a la educación. Quiero agradecer a nuestros socios del sector privado que se comprometieron a continuar su apoyo a nuestra iniciativa denominada La Fuerza de 100,000 en las Américas para fomentar más intercambios entre nuestros estudiantes. Los casi $ 70 millones en inversiones que he anunciado en Jamaica se usarán para expandir los programas de educación, capacitación y empleo para los jóvenes en Latinoamérica y el Caribe, en particular en las comunidades más pobres y marginadas.  Y la iniciativa de Líderes Jóvenes del Continente Americano que yo lancé ayudará a los jóvenes emprendedores y a los líderes de la sociedad civil en toda la región a acceder a la capacitación, los recursos y las conexiones que necesitan para crear nuevos emprendimientos, incluyendo pequeñas empresas que crearán muchos puestos de trabajo en la región.

Finalmente, tomamos nuevos pasos para invertir en energía limpia y combatir el cambio climático. El nuevo fondo que anuncié con nuestros socios del Caribe y Centroamérica ayudará a movilizar las inversiones del sector privado de proyectos de energía limpia y a reducir las emisiones de carbono de toda la región, y nuestro nuevo grupo de trabajo de energía identificará pasos adicionales que podamos tomar juntos. Varios de nuestros países se comprometieron en duplicar nuestra acción colectiva de energía renovable no energética para el 2030. Yo reafirmé que, a través de nuestro compromiso de $3 mil millones al Green Climate Fund, Estados Unidos continuará ayudando a las naciones en desarrollo para afrontar los impactos del cambio climático. Y reiteré nuestro compromiso por asegurarnos que todos los países en el hemisferio tengan acceso a datos climáticos a medida que cumplimos este desafío juntos.

Entonces: progreso continuo en Cuba; nuevos compromisos para ayudar a impulsar a los jóvenes en la región; nuevas asociaciones para proteger esta hermosa tierra y nuestro planeta. Como dije esta mañana, Estados Unidos está más comprometido de forma más profunda en toda la región de lo que había estado durante décadas, y creo que la relación entre Estados Unidos y el continente americano es la mejor que ha habido. Estamos enfocados en el futuro y en lo que podemos construir y lograr juntos. Y nuestro compromiso con los países y personas del continente americano continuará durante todo lo que queda de mi presidencia.

Ahora, es hora de permitir algunas preguntas. Comenzaré con Jim Kuhnhenn.

P Gracias, Sr. Presidente. Señor, usted regresa a Estados Unidos con la tarea de convencer a las personas que viven en Estados Unidos y al congreso sobre dos principales iniciativas de política exterior: el marco de trabajo para un acuerdo nuclear con Irán, y probablemente pronto, la decisión de retirar a Cuba de una lista de estados que patrocinan el terrorismo. Los comentarios recientes del Líder Supremo Ayatollah Khomeini han suscitado dudas entre algunas personas, sobre si es posible que ocurra ese acuerdo en Irán. Y el senador Schumer, aliado de ustedes, quiere que el congreso tenga el derecho de votar sobre el retiro de sanciones. Las políticas presidenciales probablemente formarán parte en esta inevitabilidad de la decisión sobre Cuba. Por lo que me pregunto si tomaría mucho capital político, para llevar a cabo una, mucho menos las dos. ¿Se comió más de lo que se puede masticar?

PRESIDENTE OBAMA: No. (Risas.) Puede que se sorprenda con esa respuesta Jim. Permítame responder cada una.

Primero que nada, con respecto a Cuba, hay un apoyo mayoritario de nuestra política en Estados Unidos, y hay un apoyo abrumador por nuestra política en Cuba. Yo creo que la gente reconoce que si uno sigue haciendo algo durante 50 años y no funciona, entonces se tiene que intentar algo nuevo.

Así que las personas que viven en Estados Unidos no necesitan estar convencidas que esto es, de hecho, lo que se debe hacer. Yo reconozco que aún hay preocupaciones y preguntas que el Congreso puede tener; tenemos preocupaciones y preguntas sobre actividades específicas que están ocurriendo en Cuba, y derechos humanos y reformas. Y habían dos miembros de la sociedad civil de Cuba que asistieron a la reunión que tuve ayer que expresaron mucho de lo que vivieron durante la vida cotidiana. Ellos apoyaron nuestra política de participación con Cuba.

Por lo que no creo que se trate tanto de tener que persuadir a alguien. El problema de los estados que patrocinan el terrorismo, como usted sabe, el Departamento del Estado proporcionó una recomendación, que ya pasó por nuestro proceso interinstitucional. Voy a ser honesto con usted, he estado viajando, y quiero asegurarme de tener una oportunidad de leerlo y estudiarlo antes de anunciar públicamente lo que será el resultado de la política.

Pero en términos de instrucciones generales de la política de Cuba, creo que hay una fuerte mayoría tanto en Estados Unidos y en Cuba, que dice que nuestra capacidad de participar, de abrir el comercio, viajar y realizar intercambios entre personas, en última instancia será buena para los cubanos.

Ahora, con respecto a Irán, siempre he sido claro: Aún no hemos acabado. Lo que pudimos obtener fue un marco de trabajo político entre las naciones de P5 +1 e Irán que proporcionó una verificación nunca antes vista de lo que ocurrirá en Irán en las próximas dos décadas, que corta de forma significativa en sus centrífugas, que corta las rutas para que obtenga un arma nuclear, y que llama a cambio, a revertir sanciones de por medio de etapas que nos permitan ver si Irán viola el acuerdo. Ese es el marco de trabajo político. Eso no es solo algo que acordaron Estados Unidos e Irán, sino que Irán acordó a un marco de trabajo político con las otras naciones de P5+1.

Ahora, lo que siempre ha estado claro es, que Irán tiene sus propias políticas sobre este problema. Tienen sus propias barreras difíciles. Tienen sus propios impulsos compensatorios en términos de si deben o no continuar con algo, tal como los tenemos en este país. Por lo tanto, no me sorprende que el Líder Supremo u otras personas vayan a tratar de caracterizar el acuerdo de una manera que proyecte su posición política. Pero sé lo que se discutió para llegar al acuerdo político.

Lo que siempre he dicho, es que hay una posibilidad de reincidencia. Existe una posibilidad que no se conmemore de una manera que nos satisfaga y con la que podamos verificar que, de hecho, Irán no está obteniendo un arma nuclear, y que preservemos la capacidad de imponer sanciones de nuevo en caso que violen cualquier acuerdo.

Esa es la razón por la que el trabajo será tan importante entre ahora y finales de junio, para conmemorar esto para que podamos examinarlo. Y no tenemos que especular sobre el significado de lo que será un acuerdo. O bien habrá un documento con el que Irán estará de acuerdo junto con la comunidad mundial y una serie de acciones que se deben tomar, o no lo habrá. Parte del desafío en todo este proceso han sido los oponentes de básicamente cualquier acuerdo con Irán, que han intentado de manera constante caracterizar el acuerdo sin antes verlo.

Ahora, si podemos obtener un acuerdo final que concuerde con el acuerdo político —y digo “si” porque eso aún no es final— entonces estoy absolutamente positivo que esta es la mejor manera para prevenir que Irán obtenga un arma nuclear. Y esa no es mi opinión; esa es la opinión de gente como Ernie Moniz, mi Secretario de Energía, que es un físico del MIT y en verdad sabe algo sobre este asunto. Esa es la opinión de un gran número de expertos nucleares que examinaron este acuerdo.

De manera muy rara se nota un consenso —”consenso” es una palabra muy fuerte— una gran mayoría de personas que son expertos en el campo que dicen que este es en verdad un enfoque realista, plausible y significativo para cortarle las rutas a Irán para conseguir armas nucleares, y que es más probable en tener éxito que mantener las sanciones actuales o adicionales, pero más probable en tener éxito que si tomamos un enfoque militar para solucionar el problema.

De nuevo, esa no es solamente mi opinión. Esa son las personas que no están afiliadas con la administración, algunas de las cuales mostraron escepticismo sobre nuestra capacidad de realizar un acuerdo, y que ahora lo han visto y dijeron que si en verdad podemos obtener lo que se discutió en el marco de trabajo político, entonces es absolutamente lo que se debe hacer.

Ahora, hay políticas y presión política dentro de Estados Unidos. Todos sabemos eso. El Primer Ministro de Israel se opone de manera profunda a este asunto. Creo que él ha sido muy claro. He preguntado varias veces, cuál es la alternativa que presenta que usted piense que sea menos probable para que Irán consiga armas nucleares, y aún no obtengo una buena respuesta sobre eso.

Y la pregunta más concreta que se presentará la próxima semana cuando el congreso regrese, es cuál es la función apropiada del congreso para examinar un acuerdo final. Y hablé no solo con Bob Corker, pero hablé con Ben Cardin, el presidente del bloque de los demócratas. Y quiero trabajar con ellos para que el congreso pueda ver este acuerdo cuando se finalice. Lo que me preocupa es asegurarme que no realicemos un juicio previo de él, o que los que se oponen a cualquier acuerdo intenten usar un argumento de procedimientos esencialmente para arruinar la posibilidad de un acuerdo.

El último comentario al respecto de esto. Cuando escucho a algunas personas, como al senador McCain recientemente, sugerir que nuestro Secretario de Estado, John Kerry, veterano de Vietnam, quien fungió en el senado de Estados Unidos y ha proporcionado servicio ejemplar a esta nación, es de alguna manera menos confiable para interpretar lo que hay en un acuerdo político que el Líder Supremo de Irán; esa es una indicación del grado al que el partidismo ha cerrado todas las fronteras. Y vemos esto una y otra vez. Lo vimos con la carta de los 47 senadores que se comunicaron de forma directa con el Líder Supremo de Irán —la persona que ellos dijeron que no se puede confiar en lo absoluto— advirtiéndole no confiar en el gobierno de Estados Unidos.

Mitch McConnell está intentando decirle al mundo: no tengan confianza en las capacidades del gobierno de EE. UU. de cumplir cualquier promesa de cambio climático que es posible que tomemos. Y ahora tenemos a un senador que sugiere que nuestro Secretario de Estado que malinterpreta el acuerdo a propósito y que le brinda al Líder Supremo de Irán el beneficio de la duda en las interpretaciones.

Así no se supone que debemos llevar a cabo la política exterior, sin importar quién sea el Presidente o Secretario de Estado. Podemos tener argumentos, y son argumentos legítimos que se pueden realizar. Entiendo por qué la gente puede desconfiar en Irán. Entiendo por qué la gente podría oponerse al acuerdo; aunque la razón no porque es un mal acuerdo en sí, pero simplemente no confían en ningún acuerdo con Irán, y es posible que prefieran tomar un enfoque militar al respecto.

Pero cuando se comienza a llegar al punto donde se comunica de forma activa que el gobierno de Estados Unidos y nuestro Secretario de Estado de alguna manera están rotando presentaciones sobre negociaciones con una potencia extranjera, particularmente una sobre la que uno dice que es su enemigo, entonces eso presenta un problema. Esto necesita parar.

Jim Acosta. Lo siento, ¿dónde está Jim?

P Justo aquí.

PRESIDENTE OBAMA: Ahí está.

P Muchas gracias, Sr. Presidente. Me pregunto si lo sorprendieron las palabras cálidas de Raúl Castro hoy. Él dice que lo admira, que ha leído algunas de sus autobiografías y lo describió como un hombre honesto. Tenía curiosidad sobre lo que piensa al respecto. ¿Y siente que Raúl Castro es un hombre honesto y de confianza?

Y sería un descuido si no le preguntara sobre otra Secretaria de Estado, Hillary Clinton, que se espera que anuncie su campaña para la presidencia mañana. ¿Prevé involucrarse en la campaña de ella? ¿Y espera que ella realice su campaña siguiendo sus políticas? Muchas gracias.

PRESIDENTE OBAMA: La conversación que tuve con Raúl Castro fue franca y fructífera. Puede decirle que, en las conversaciones que he tenido con él hasta el momento, dos por teléfono y de forma más reciente, personalmente, pudimos hablar de manera honesta sobre nuestras diferencias y preocupaciones de maneras que yo pienso que ofrecen la posibilidad de pasar nuestra relación entre los dos países a una mejor y diferente dirección.

Tenemos perspectivas muy distintas sobre cómo se debe organizar una sociedad. Y fui muy directo con él, al decir que no vamos a dejar de pensar en problemas como la democracia, derechos humanos, libertad de asamblea y libertad de prensa; no porque pensamos que somos perfectos y que cada país nos debe copiar exactamente, pero porque hay un conjunto de principios universales que representamos.

Y una de las metas de mi administración es tener un poco de coherencia al hablar en nombre de aquellos que a menudo no se pueden expresar. Y yo creo que durante su discurso en la sesión plenaria, fue muy claro acerca de las áreas de política de EE. UU. que no le gustan, I sospecho que continuará hablando de esas.

Lo que ha quedado claro de toda esta cumbre, sin embargo, es la unanimidad con la que —independientemente de las predisposiciones ideológicas— los líderes de Latinoamérica piensan que esto es lo que se debe hacer. Lo que ellos ven es la posibilidad de un diálogo más constructivo que en última instancia beneficia a los cubanos, y que retira lo que a menudo ha sido una distracción o una excusa que previene que el hemisferio actúe con respecto a los desafíos importantes que enfrentamos.

Así que soy cautelosamente optimista de que en los próximos meses y años, el proceso que iniciamos y que se anunció por primera vez en diciembre, que se reafirmó aquí en la Cumbre de las Américas, liderará a un futuro diferente para los cubanos y a una relación diferente entre Estados Unidos y Cuba.

Con respecto a Hillary Clinton, realizaré comentarios breves. Ella fue una candidata formidable en el 2008. Ella me apoyó mucho en la elección general. Ella fue una Secretaria de Estado excepcional. Ella es mi amiga. Pienso que sería una excelente Presidenta. Yo no soy un candidato. Por lo que no me entrometeré en sus asuntos. Cuando realice una decisión para anunciar algo, tengo la confianza que será muy clara acerca de su perspectiva para el país en un futuro, si es que anuncia algo.

Y en cuestión de su relación con mi administración, ella estuvo enfocada y trabajó en iniciativas de política exterior muy importantes. Y lo que sí puedo decir es que ella podrá abordar muy bien cualquier conversación o debate con respecto a política exterior. Y yo creo que su trayectoria con respecto a política nacional se preocupa por las familias de trabajo. Si ella decide postularse como candidata y realiza un anuncio, tendrá algunos mensajes fuertes que entregar.

Jim Avila.

P Gracias, Sr. Presidente. En primer lugar, con respecto a Cuba, si me permite, realizaré dos preguntas. El gobierno de Cuba de forma frecuente ha dicho que no puede permitir más libertades políticas, personales o de prensa, porque Estados Unidos realizó acciones encubiertas y de otro tipo para intentar derrocar a los Castro. Su nueva era, de hecho, ¿termina con los esfuerzos de cambio de régimen de los Estados Unidos? ¿Y deberían los cubanos responder al permitir elecciones libres y tolerancia a los disidentes ahora debido de la política cambiada?

Y en segundo lugar, con respecto a Hillary Clinton, el Vicepresidente Biden, por supuesto, dijo que la contienda democrática la puede ganar cualquier candidato. Las encuestas aparecen decir lo contrario. ¿Cuál es su opinión al respecto? ¿La carrera la puede ganar cualquier candidato?

PRESIDENTE OBAMA: No solo participé en mi última elección, pero no estoy en el negocio de pronosticar elecciones futuras. Ese es su trabajo. (Risas.) Y no hay falta de personas que están contentas en opinar al respecto. Yo no seré una de ellas.

En Cuba, no somos parte del negocio del cambio de régimen. Somos parte del negocio de asegurarnos que los cubanos tengan libertad y la capacidad de participar y formar su propio destino y propias vidas, y de apoyar a la sociedad civil.

Y habrá una evolución, sin importar lo que hagamos, dentro de Cuba. En parte, será generacional. Si escucharon los comentarios del Presidente Castro de esta mañana, muchos de los puntos que realizó, hicieron referencia a acciones que ocurrieron antes que yo naciera, y parte de mi mensaje aquí es que la Guerra Fría acabó. Aún hay muchos desafíos que enfrentamos y muchos problemas en el mundo, y aún tendremos problemas serios con Cuba, sobre no solo el enfoque del gobierno cubano con respecto a su propia gente, sino acerca de los problemas y preocupaciones regionales. Habrá áreas donde cooperaremos también. Los médicos cubanos que trabajaron durante la crisis del Ébola marcaron una diferencia; las acciones de Cuba en Haití tras el terremoto marcaron una diferencia. Por lo que es posible que también hayan áreas de colaboración.

Lo que le dije al Presidente Castro es lo mismo que le le he dicho a otros líderes de toda la región. Nosotros tenemos un punto de vista y no tememos expresarlo. Pero confío en que la manera de alzar los valores que apreciamos es mediante la persuasión. Y ese será el primer enfoque que tomaremos para encarar una variedad de asuntos, principalmente porque no tienen una implicancia sobre nuestra seguridad nacional de manera directa.

Y creo que debemos ser muy claros si Cuba no es una amenaza contra Estados Unidos. Eso no significa que no tenemos diferencias con ellos. Pero en la lista de amenazas que me preocupan, yo creo que es justo decir que el hecho de que ISIL e Irán obtengan armas nucleares, las acciones en Yemen y Libia, Boko Haram y la agresión de Rusia en Ucrania y el impacto de nuestros aliados allí, y podría seguir con una larga lista…cambios climáticos…así que creo que nuestro enfoque debe centrarse en trabajar con la región y con otros países y ser muy claros acerca de nuestras creencias y valores y lo que pensamos que funciona y no funciona.

Y a menudo, cuando nos insertamos de una manera que va más allá de la persuasión, nuestras acciones resultan contraproductivas. Resulta contraproducente. Eso ha sido parte de nuestra historia, y es la razón porque algunos países tratan de usarnos como excusa para sus propios fracasos de gobierno. Eliminemos esa excusa. Y seamos claros, estamos preparados para asociarnos y conectarnos con todos a fin de tratar de mejorar las oportunidades, la prosperidad y la seguridad de la gente de la región.

Major Garrett

P    Buenas tardes, señor Presidente. Discuple pero permítame corregir…a fin de citar al Líder Supremo directamente.

PRESIDENTE OBAMA: Sí.

P La actividad de Estados Unidos desde el anuncio del marco de trabajo ha sido engañosa, falaz, diabólica. Y en dos puntos en particular, él dijo, en una cita exacta, “Los centros militares de Irán no se pueden inspeccionar bajo la excusa de supervisión nuclear” y “todas las sanciones se deberían eliminar cuando se firma el acuerdo.”

¿Es su opinión, Sr. Presidente, que esto es simplemente una postura y que nuestro gobierno y el Secretario de Estado debería ignorarlo? Si ese es el caso, ¿me podría ayudar a entender a quién dirige esta postura el Líder Supremo? Porque con mi limitado entendimiento de la política de Irán, esa no es normalmente la descripción del trabajo del Líder Supremo.

PRESIDENTE OBAMA: Esa es una pregunta muy bien formulada Major. Y déjeme decirle que aún un hombre con el título de “Líder Supremo” tiene que preocuparse de su propio electorado. Y el problema no es si yo tengo que creerle que así es como lo entiende, porque tenemos que trabajar hasta fin de junio para ver si tenemos un documento que funciona. Y si así es como él lo entiende y esa es su posición, que no encaja con nuestro interés de poder embarcarnos en inspecciones intensas a fin de asegurar que Irán no esté haciendo trampa en ningún programa, y que no tenemos la capacidad de reactivar las sanciones cuando vemos posibles violaciones, entonces probablemente no haya acuerdo.

Entonces parte de la preocupación que tengo aquí en este debate Major es que no entiendo porqué es que tanta gente está trabajando tan duro para anticipar el fracaso. Los opositores al acuerdo no parecen estar concentrándose tanto en cómo conseguimos un buen acuerdo sino que se concentran en cómo mostrar que un buen acuerdo es imposible. Y mi punto muy sencillo es que hay que esperar y ver cuál es el acuerdo y entonces podremos ver. Y si, de hecho, no nos satisface en cuanto a que no elimina las oportunidades para que Irán obtenga un arma nuclear, entonces no lo firmaremos.

Si, por otro lado, nos satisface, entonces argumentaré decididamente, y creo que las personas que viven en Estados Unidos y la comunidad internacional lo apoyarán, que es mucho más preferible que las otras alternativas.

Entonces, Major, no va a ser perfecto, en el sentido que si le pregunta al Primer Ministro Netanyahu o a algunos miembros del caucus republicano o hasta a algunos demócratas. Si me pregunta a mí, ¿preferiría yo que Irán nunca hubiera tenido, nunca tuviera, nunca tenga ni una simple tuerca o tornillo nada relacionado con el poder nuclear, ni siquiera científicos nucleares ni la capacidad para desarrollarlo? sería fantástico. Pero eso no es posible. Eso no se puede alcanzar. Eso no se puede alcanzar con sanciones; eso no se puede alcanzar militarmente.

Van a tener alguna forma de poder nuclear pacífico y eso entonces representará un desafío para la comunidad internacional, motivo por el cual el acuerdo político requiere un marco de trabajo sin precedentes en cuanto a las inspecciones que nos permiten asegurar que no se está usando ni se está desviando de maneras que podrían crear armamento.

Pero tenemos que ver si podemos llegar a un acuerdo o no. Mi única pregunta es porqué seguimos tratando de entorpecer las verdaderas negociaciones. Nadie está…no estamos desarmándonos. No estamos deshaciéndonos de nuestras armas nucleares. No estamos deshaciéndonos de nuestra armada. No estamos deshaciéndonos de nada. Simplemente estamos esperando para ver con qué propuestas salen los negociadores. Y si, de hecho, salen con algo que funciona, entonces lo sabremos.

Y con respecto al Líder Supremo, sí, es un título muy importante. Parece bastante más claro que Presidente. Por otro lado, puede haber maneras de estructurar un acuerdo final que satisfaga su orgullo, su perspectiva, su política pero cumpla con nuestros objetivos centrales y prácticos. Y ese es el espacio que debemos darles a los negociadores para poder determinarlo.

Última pregunta. Karen DeYoung ¿Dónde está Karen? Allí está.

P Gracias. Para profundizar el punto de esa pregunta Sr. Presidente, su gente ha dicho que el marco del acuerdo, que lo que está allí, se mantiene, que no hay puntos de renegociación, si bien su implementación se puede renegociar de alguna manera. Y me pregunto cómo, dentro de ese marco de trabajo que ya se ha aceptado, cómo podemos conseguir algo que pueda satisfacer los tipos de cuestiones que él planteó, no inspeccionar centros militares, el alzamiento inmediato de todas las sanciones el día de la firma del acuerdo.

Y también, acerca de Cuba, quería preguntar, como usted habló de la lista de Estados Patrocinadores de Terrorismo con el Presidente Castro, los cubanos han cuestionado el período de espera de 45 días. Me pregunto si eso surgió. Entiendo que su gobierno está ansioso, suponiendo que la recomendación se apruebe, por eliminarlo y usted lo aprueba, de seguir adelante rápido con el establecimiento de embajadas. Los cubanos han expresado su preocupación acerca de los 45 días y que algo malo podría suceder en esos 45 días. Y que realmente no les da a ellos acceso a la clase de cosas que creen que pueden tener una vez que…siempre y cuando los eliminen de la lista. ¿Surgió ese tema? Y, ¿cree usted que una vez que los eliminen de la lista, entonces no habrá ningún impedimento para seguir adelante y abrir embajadas, una vez aprobada su eliminación de la lista?

PRESIDENTE OBAMA: Ok. Entonces hago un último comentario sobre Irán aquí. Hay un marco de trabajo político, cuyo boceto se estableció entre Irán y los P5+1. En algunos casos, hubo instancias muy específicas, por ejemplo, las reducciones que deben ocurrir en la cantidad de centrifugadoras en Natanz, o la conversión de Fordow en una planta que no permita la potencial producción de uranio para armamento. Y en otros casos, hubo un lenguaje más de intención, pero los detalles son importantes. Y cómo se interpretan esos detalles estará sujeto a la negociación.

Por lo que no es preciso sugerir que, y no creo que mi equipo alguna vez haya sugerido que de alguna manera todo está realizado y que es solo cuestión de escribirlo. Esta es una situación en la que tenemos un marco de trabajo que es —en caso de que se implemente— poderoso y que logrará nuestra meta de asegurarnos que Irán no tenga un arma nuclear. Pero los detalles marcan una gran diferencia, en la manera en que están estructurados. Y yo les garantizo que habrá negociaciones difíciles con respecto a eso.

Y eso es lo que dije el primer día cuando anuncié que teníamos un acuerdo, y eso es lo que hemos continuado diciendo. Por lo que realmente no hay contradicción alguna. Y tengan en mente cuando comenzamos este proceso, incluso con el acuerdo interno, cuando firmamos el Plan de acción conjunta (JPOA) al comienzo de todo este asunto, hubieron discusiones similares en términos de la interpretación de cómo se iba a implementar esto. Y los iraníes decían que eso no era verdad, y nosotros decíamos esto. Pero una vez que realizamos negociaciones, resultó que teníamos algo que era substancial, sujeto a revisión de todas las personas involucradas, y que se ha comprobado que es algo muy efectivo, incluso a través de las evaluaciones de los críticos de la política, como los israelíes. Ellos dijeron, sí, esto en verdad funcionó, Irán acató el acuerdo. De hecho, ahora sugieren, por qué no nos quedamos aquí, si ha funcionado tan bien, a pesar del hecho que ellos han realizado casi el mismo argumento que realizan ahora sobre el acuerdo final. Pero la coherencia es el amo de las mentes estrechas.

Cuba. Yo les diré, no entramos al nivel de detalle, Karen, que acaba de describir. Y estoy impresionado con la cantidad de detalles de los que al parecer está consciente. Como dije antes, la recomendación del estado patrocinador de terrorismo llegará a mí. La leeré y la revisaré. Hay un proceso en el que si, de hecho, yo acepto esas recomendaciones, el congreso tiene oportunidad de revisarla, también, y estará disponible para el público.

Yo creo que las preocupaciones con respecto a la embajada van a ser principalmente del lado cubano. Ellos no han lidiado en mucho tiempo con una embajada de Estados Unidos en Cuba. Y estoy seguro que los cambios en este modo son un proceso inquietante. Estamos acostumbrados a esto. Quiero decir, hemos experimentado varias ocasiones con China, Vietnam y otros países, en donde volvimos a abrir las relaciones diplomáticas, y yo pienso que entendemos, que están familiarizados con respecto a cómo se logra eso de una forma coherente para mejorar las relaciones diplomáticas a largo plazo. Este es un cambio más profundo para ellos que para nosotros.

Pero estamos listos para continuar. Tenemos la confianza que puede liderar a un mejor diálogo. Y nuestra conclusión es que, que puede mejorar a un conjunto mejorado de perspectivas para los cubanos.

Y solo para cerrar le diré a todas las personas de países Latinoamericanos que están aquí, gracias por esta extraordinaria oportunidad. Quiero agradecerle a la gente de Panamá. Tengo mucho optimismo con respecto a esta región, y la razón principal por la que siento optimismo acerca de esta región es por la gente. Es extraordinaria. Y es un excelente regalo para Estados Unidos poder tener amigos y socios tan fuertes para enfrentar varios de los desafíos que tenemos en común.

Muchas gracias.

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